¿Cómo sobreviven las alternativas periodísticas que crecen al margen del sostén de los grupos de poder y de la publicidad oficial? Nota de la periodista Laura Graciela Urbano, miembro de la Comisión directiva de Fopea, sobre la sustentabilidad de los medios del interior
La aparición de nuevos medios —hoy ayudados por soportes que permiten su presencia sin que los costos sean excesivos— ha proliferado en el interior del país, aunque muchos se convierten luego en meros repetidores de las noticias volcadas por los tradicionales medios de comunicación y no hacen más que reiterar la agenda periodística fijada por ellos. Distintas experiencias indican que, aunque pocos, hay medios con estructuras pequeñas que tratan de posicionarse en el espectro mediático a pesar de las dificultades financieras, y marcan su presencia cuando empiezan a incidir en la agenda. Es esta característica, y no su seguridad monetaria solamente, la que fortalece a estos nuevos medios, cuyo pilar más importante suele ser la credibilidad, herramienta que los ayuda a soportar los embates que pueden poner en peligro su continuidad.
La consulta a socios de Fopea en las provincias permite trazar una primera impresión de esta realidad. Estos nuevos medios muchas veces se iniciaron impulsados por diversos intereses. Algunos aparecieron ante la necesidad de contar lo silenciado, lo oculto, el secreto a viva voz. Otros aparecieron como necesidad de una alternativa laboral y se convirtieron luego en una informativa. Muchos de los nuevos medios, que suelen ser de existencia esporádica, cuentan con intereses más ambiciosos pero ajenos a los del periodismo. Allí, los actores que se pueden vislumbrar son los que están cercanos a distintos grupos de poder que necesitan “un vocero”, un medio que les permita ensalzar su imagen y, a la vez, contrarrestar la presencia que pudiesen haber alcanzado algunos de los nuevos
medios en la imposición de agenda. Este factor en ocasiones es leído como inconveniente para esos grupos.
Sustentabilidad: ¿el fin del medio?
“Te alienta mucho el poder buscar y publicar informaciones que van más allá de la agenda obligada de cada día de los políticos y gobernantes de turno y de las obras y buenas acciones de cada Gobierno. A su vez, estos sostienen con la publicidad oficial a los medios que publican esas acciones.” Con esas palabras, Silvina Martínez, creadora de Info Chubut, resumió la necesidad de surgimiento de estos nuevos medios, muchas veces discriminados por la publicidad oficial en un intento de ejercer una censura indirecta. A su vez, esa misma publicidad oficial es la que se convierte en el preciado botín. De hecho, en algunas provincias hubo experiencias que surgieron a fin de quedarse con parte de esa publicidad. Desde el Chaco, Darío Díaz indicó que la sustentabilidad de estos nuevos medios depende en gran medida de los anuncios “del Poder Ejecutivo Provincial o de la obra social de la provincia, empresas estatales como la del agua (Servicios de Agua y Mantenimiento Empresa del Estado Provincial]) o de la —para algunos— codiciada pauta de la Lotería Chaqueña”. El origen de otros medios tiene, a su vez, un interés que va más allá de querer ser incluidos entre aquellos beneficiarios de la publicidad oficial. Algunos sirven de herramientas para llegar a ocupar cargos de poder dentro de la política. “Muchos nacieron al calor de algún padrinazgo político que les asegurara la supervivencia. Otros no tienen casi pauta en sus portales, o no la tienen directamente, y uno se pregunta cómo se sostienen. Leyéndolos uno se da cuenta de dónde provienen los fondos para que sigan funcionando”, fue la observación de Alfredo Zacarías, socio de Corrientes.
“La Radio Fénix le sirvió a su dueño, el comerciante (distribuidor de agua mineral y cigarrillos) Néstor Bosetti para llegar a una diputación provincial”, indicó el socio de La Rioja, Julio Aiub Morales, y agregó que si bien este medio no recibe mucha publicidad oficial, familiares del dueño son proveedores del Estado riojano. Pero destacó que también surgió en aquella jurisdicción la Radio Provincia y el Canal 13 de TV Abierta “vinculadas a la vicegobernadora Teresita Luna”. A su vez, estas distintas experiencias (que se reiteran en las diferentes jurisdicciones), abonan el terreno para el surgimiento de nuevos medios que logran mantenerse sin estar bajo el padrinazgo de representantes de varios grupos de poder.
La “pata” financiera
Info Chubut refleja la sustentabilidad de los nuevos medios que surgen y se destacan por perfilarse como una alternativa periodística en el espectro mediático plagado de intereses que poco o nada tienen que ver con la necesidad de hacer periodismo. Su creadora, Silvia Martínez, lo explica así: “La ‘fórmula’ para sostenerse consiste en publicar en el sitio propio pero contar con otros ingresos anexos que, en mi caso, tuvieron relación con ejercer la docencia en la carrera de Periodismo, con producir algún material de manera freelance para el mismo diario en el que trabajé bastante tiempo, y hacer otros trabajos temporarios vinculados a la profesión”. Néstor Gauna, un diagramador que fue empleado de El Tribuno de Salta (hasta ese momento, el único medio gráfico tradicional), lanzó a la calle hace 10 años, y en plena crisis de 2001, Nuevo Diario de Salta. El medio cuyo tamaño es la mitad de un tabloide, salió la primera vez con una sola noticia redactada en tapa y clasificados las tres restantes. El producto salía a la calle de lunes a viernes por el esfuerzo de dos diagramadores desempleados, pero empezó a erigirse como el líder de los clasificados y permitió la contratación de periodistas que, al poder guiarse sin condicionamiento alguno, lograron imponer al “diario chiquito”. La característica de este nuevo medio llegó al punto de generar una nueva identidad del diario El Tribuno, calificado por algunos canillitas y lectores como “el grandote”. En la espera de posicionarse, Gauna trató de apuntar a la protección del medio, buscando alternativas de negocios entre los que surgían la impresión de volantes en la misma imprenta que utilizaba para el diario (actualmente cuenta con una rotativa), o la disposición de negocios de venta comercial minorista, con el fin de que las ganancias que surgieran desde allí pudieran significar en los primeros años un aire financiero para el diario.
“Solo Local se financia básicamente mediante servicios ofrecidos a ONG y medios de comunicación, tales como tareas de consultoría y docencia: enseñamos a replicar nuestro modelo de trabajo mediante entrenamiento personalizado y presencial. También entrenamos a periodistas y editores sobre el uso de herramientas digitales, en niveles básico y avanzado”, dijo, por su parte, la periodista Sandra Crucianelli, fundadora del sitio de Internet que tiene una exclusiva mirada sobre lo que sucede en Bahía Blanca. Crucianelli indicó que, de hecho, en su contenido editorial Solo Local apunta a “noticias de contenidos muy locales, sin previa difusión, con uso del hipertexto, basadas en fuentes digitales (a excepción de las notas de usuarios), con especial énfasis en periodismo cívico: control del presupuesto público, servicios públicos, demandas comunitarias, derechos humanos, acceso a la información pública y protección del medio ambiente. Fomentamos la pluralidad de ideas”.
Estos no son los únicos casos que se expanden a lo largo del territorio argentino, pero reflejan la generalidad que hace a los nuevos medios de comunicación. Son ejemplos de la posibilidad de hacer periodismo sin necesidad de esperar del sostén de grupos de poder que intentan utilizar a los nuevos medios como una herramienta para expandir y legitimar sus acciones. Así, el surgimiento de estas iniciativas traza un recorrido alternativo que, en la búsqueda de nuevas formas de sostenimiento, apunta a la posibilidad de liberarse de condicionamientos que a través de la publicidad se tratan de imponer, con o sin sutilezas.