El Gobierno y el Congreso giran por año millones y millones y millones de pesos a organizaciones civiles, instituciones sin fines de lucro y fundaciones.
Muchos de esos fondos tienen un destino cierto de asistencia social.
Pero otros esconden serias irregularidades: desde entidades truchas a cajas para alimentar a la política y a los políticos.
En una investigación inédita, Fopea comprobó que hay al menos 75 minas abandonadas en todo el país, aunque el gobierno nacional lo ignora. No hay registros ni mapas ni datos oficiales. Pero en estos sitios vive y vivió gente.
El equipo de investigación de Fopea recorrió Gonzalito (Río Negro), Marayes (San Juan), La Rinconada (San Juan), Los Colorados (La Rioja) y Los Adobes (Chubut), cinco minas abandonadas de la Argentina.
Son lugares olvidados, despojados de pasado y futuro. Que han dejado a sus viejos pobladores o a las poblaciones cercanas a la merced de una constante depredación. En algunos casos con una contaminación cierta y comprobada. Si nada cambia, es el anticipo de un drama que recién empieza.
El tercer equipo de la Unidad de Investigaciones del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) acaba de finalizar su trabajo “La ruta de la merluza: De la sobrepesca a un bien de lujo” y ya está online en el sitio http://investigaciones.fopea.org/merluza/. En el mismo se aborda una fenómeno de enorme impacto en la vida de los argentinos y se realiza un detallado informe sobre cómo se encarece el valor de este pescado desde el momento de su captura en los mares hasta llegar a las góndolas donde todos los consumidores la compran a valores mucho más elevados.