«Accidente fortuito», término del ámbito de los seguros
La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) en la Argentina recomienda no emplear la expresión accidente fortuito fuera del ámbito legal y el de los seguros para indicar que las partes implicadas no tienen culpa ni responsabilidad en el siniestro.
En los medios gráficos aparecen ocasionalmente frases como estas: «Lo curioso es que por un accidente fortuito, los Estados Unidos comenzaron a replantearse la eventualidad de una sucesión presidencial»; «El Apolo 13 tuvo un accidente fortuito y regresó sin alunizar».
En la lengua general, la expresión accidente fortuito es redundante, ya que un accidente es siempre algo inesperado, un suceso eventual, y fortuito denota que algo sucede casualmente.
Sin embargo, en el mundo legal y el de los seguros, accidente fortuito tiene un significado específico: es el accidente inevitable, aquel en el que las partes implicadas no tienen culpa ni, por lo tanto, responsabilidad; que un meteorito mate a una persona puede considerarse un accidente fortuito, pero que a una persona que atraviesa una autopista por lugar prohibido la atropelle un coche, no, porque en este caso el peatón ha tenido parte, al menos, de la responsabilidad en el accidente.
Solo en ese sentido es apropiado hablar de accidente fortuito; en el resto de los casos se recomienda omitir el adjetivo y emplear únicamente accidente, para evitar la redundancia.
Por ello hubiera sido mejor escribir: «Lo curioso es que por un accidente, los Estados Unidos comenzaron a replantearse la eventualidad de una sucesión presidencial»; «El Apolo 13 tuvo un accidente y regresó sin alunizar».











